LOS PALOMARES DE LA ANTIGÜEDAD



Las palabras “pigeon cote”, “dovecote”, “columbarium”, “culvery” y “doocto” son todos términos simples usados para definir el hogar de las palomas. Los términos “columbarium”, “culvery” y “doocto” pertenecen a la terminología romana, de Cornualles y Escocia, respectivamente, mientras que el término “dovecote” es de extracción o procedencia inglesa. Estas estructuras, bastante elegantes, son todas de procedencia europea.

Bastante lejos del número que hay en la actualidad, Inglaterra alardeó de tener 26.000 palomares durante el siglo XVII, en los alrededores de monasterios y casas señoriales. Fueron encontrados en estos monasterios y casas señoriales porque suponían una fuente increíblemente provechosa y un valioso recurso alimenticio.

Para el resto de nosotros, naturalmente, estuvo prohibido por la ley el interferir en las actividades de nuestras mejores palomas o el construir palomares propios.

Esta ley se mantuvo sin cambios durante los siglos XIII al XVIII, hasta que ocurrieron un par de sucesos dramáticos. El primero, fue durante la Revolución francesa que a causa de las clases privilegiadas, o por abusos, dependiendo del punto de vista de cada cual, fueron erradicados para siempre, y se estableció como norma a seguir en el resto de Europa. Pero el segundo, y quizás más importante, fue la introducción de ciertos cultivos de raíces en las prácticas de la agricultura diaria. Desde entonces, las palomas fueron la única clase de recurso cárnico fresco de confianza durante el invierno y primeros meses de la primavera, y miles y miles fueron repartidas por y para la aristocracia en esos magníficos palomares distribuidos sobre la tierra.

Muchos de esos palomares fueron diseñados para albergar entre 200 y 500 parejas y algunas veces había más de un palomar en los alrededores. Los residentes dejaban hacer a las palomas lo que realmente saben hacer mejor, volar, alimentarse y criar. Estas palomas, como se ven, eran foráneos. Cada día abandonaban sus palomares sobrevolando los campos en busca de semillas, malas hierbas, así como cosechas.

Y como se señaló anteriormente, la intromisión fue prohibida, así que cada 6 semanas, durante casi todo el año, cada pareja ofrecía sus pichones para satisfacer las delicias gastronómicas. Pero las palomas fueron útiles, incluso, más allá de lo que era la mesa. El abono era de una calidad muy alta y alcanzaría un precio sustancial, y fue usado también como agente bronceador para ciertas pieles.

Lo mejor de todo ello es que esas estructuras que se establecieron para nuestro placer, se mantienen hoy en día.

Como ya se ha referido, el palomar romano es el antecesor del palomar inglés. Los palomares romanos solían estar alrededor de un tejado abovedado o de piedra, aunque se sabe que las azoteas embaldosadas también se utilizaron. La puerta de entrada era pequeña y tenía una ventana cuya forma solo permitía la entrada de las palomas, impidiendo, a su vez, la invasión de serpientes y otros bichos. La superficie de las paredes interiores estaba cubierta de una suave capa de cemento hecho de mármol de tierra. Los agujeros de los nidos estaban repartidos en el interior de las paredes desde el suelo hasta el tejado.

Este diseño básico viajó desde Roma a Francia y también a Inglaterra, con los primeros modelos existentes se fueron haciendo réplicas de los antiguos diseños romanos.

El mejor cronista de palomares en Gran Bretaña fue Arthur O. Cooke. A él le debemos el “Libro de los Palomares”, publicado en 1920. En él se describen casi 250 palomares existentes en aquella época. Desafortunadamente comentó que miles de ellos se perdieron y que otros se encontraban en unas condiciones pésimas. Pero, hoy en día, las cosas parecen ir mejor para los palomares de Gran Bretaña.

Los palomares están actualmente protegidos por la ley y deben ser conservados. Muchos propietarios y organizaciones han entendido posteriormente su valor histórico y están gastando actualmente grandes sumas de dinero en su conservación.

Uno de particular belleza por su estilo y localización se encuentra en Cothele. Cothele pertenece al National Trust, una organización no lucrativa dedicada a la preservación del patrimonio británico.

 

 Esta bella estructura está situada en el jardín de la principal mansión de Cothele y es nuevamente la casa de varias parejas de palomas blancas de campo. Este particular palomar, aunque no es el de mayor tamaño de los encontrados, tampoco es pequeño. Las paredes están hechas de piedra maciza de casi tres pies. Hay 13 filas de nidos desde el suelo hasta la parte superior de la pared, y 30 agujeros en cada fila, lo que supone alrededor de 40 nidos. Los nidos así dispuestos producen el efecto visual de un tablero de damas.

Los nidos están a aproximadamente 6 pulgadas cuadradas de la entrada y se alargan hacia la parte posterior en una especie de “L” en la que la parte superior de la “L” está abierta. Cada nido tiene aproximadamente 18 pulgadas de profundidad y 12 hacia el fondo. La dirección de la “L” se alterna entre cada fila, a fin de conseguir una mayor integridad estructural de las paredes.

El tejado es en forma de bóveda y construido de piedra de pizarra, coronado con una cúpula que proporciona a las palomas luz, aire, pero lo que es más importante, les permite entrar y salir.

Aunque a los visitantes no se les permite entrar en el palomar, se puede echar una ojeada a través de la pequeña puerta y ver el interior. El interior de esta muestra en particular se encuentra en excelentes condiciones. En realidad, el mecanismo ha sido restaurado y se encuentra en perfecto funcionamiento. El mecanismo es un dispositivo para recoger los pichones. Consiste en una gran viga giratoria en el centro del palomar, desde el suelo hasta el tejado. Fijada a esta viga hay dos brazos que se extienden hacia fuera hasta casi tocar la pared, lo que hace que la parte superior se parezca un poco a una horca. Hay un brazo cerca de la parte superior y otro cerca del fondo. Al final de estos brazos, cerca de la pared, se fija una escalera. Esta escalera permite a una persona subir y bajar y alcanzar todos los nidos localizados en el interior de la pared. Un ingenioso artilugio magníficamente situado alrededor de la construcción. Uno puede preguntarse si el mecanismo fue pensado en primera instancia y el palomar construido de forma circular para aprovechar la idea o si el palomar circular fue construido en primer lugar y posteriormente se pensó en el mecanismo. Probablemente fue lo último, pero la idea anterior todavía se mantiene.

 

El dibujo de este mecanismo es muy similar, excepto que tiene dos plataformas además de los dos brazos. Mientras que el mecanismo de Cothele tiene una plataforma que está unida y parte de un brazo más bajo. Quizás, las plataformas fueron usadas para sostener una báscula u otras herramientas por los vigilantes y, sin duda, como espacio para que las palomas se posaran.

 

No lejos de Cothele, hay otra propiedad de National Trust, Anthony House. Aquí podemos encontrar dos palomares. Uno, es una gran estructura circular de ladrillos, cerca de la casa, situada en la parte posterior del césped. El tejado es de pizarra y la cúpula es de madera. En el interior podemos encontrar que el mecanismo es muy similar al del dibujo, con dos plataformas soportes unidas al mecanismo. El palomar es muy espacioso y está correctamente ocupado. Las paredes tienen tres pies de grosos y el diámetro interior es de aproximadamente 20 pies. El peso de los aleros es de aproximadamente 20 pies.

La zona de nidos restaurada consiste en 15 filas de 15 agujeros de nidos en una columna con una capacidad total de 750 nidos. Mientras que los residentes de este palomar todavía vuelan dentro y fuera libremente, el otro palomar, desafortunadamente, permanece en ruinas. Sólo permanecen las ruinas de la señal circular de paredes de piedra, en recuerdo de la historia de lo que tuvo que haber sido una impresionante estructura de aquel tiempo.

La pared que permanece completa con nidos en forma de “tablero de damas” tiene cerca de 4 pies de grosor y 12 pies de alto. No hay ningunas trazas del tejado. Debe haberse derrumbado hace tiempo, y las piedras se llevaron fuera para otros usos.

Incluso aunque esos diseños circulares con sus mecanismos son bonitos y funcionales, otros palomares no se construyeron de esta ingeniosa manera. Se pueden encontrar de muchas otras formas. La forma más común, cercana a la circular, es casi cuadrada. En unos pocos de éstos fue también instalado el mecanismo, pero la perfección del trabajo de la estructura circular se debe haber perdido.

El palomar Hawford, también perteneciente y mantenido para nosotros por el National Trust, está a tres millas al norte de Worcester. Es una estructura cuadrada, en una zona destinada al uso doméstico, en blanco y negro y hecho de madera y piedra. Tiene 4 aguilones en el tejado, cada uno con una pequeña ventana para dar entrada a la luz adicional. Las palomas usaban el techo de la cúpula para entrar y salir. Otra característica única de este palomar son las cajas de nidos. A pesar de estar construido directamente en el muro de piedra, están hechos de madera y fijados a las paredes e incluso extendidos dentro de los finales de los aguilones.

Los nidos están a aproximadamente 1 pie de profundidad pero la medida va en aumento formando un ángulo de 45 o en la pared, haciendo que la zona de nidos alcance 18 pulgadas de profundidad. En cada extremo los ángulos se encuentran en direcciones opuestas.

 

Si quiere aprender más sobre esos bonitos palomares de Gran Bretaña, consiga una copia del libro de Arthur Cooke “Un libro sobre palomares”, y/o visite la página web “Pigeon Cote”, que podrá proporcionarles mayor información en un futuro próximo. El libro sobre los palomares será ampliado por Cooke, ya que él ha viajado por toda Inglaterra, introduciendo mayor información sobre el estado actual de los palomares que encontró, completado con dibujos y demás.

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